En Marzo de 1993, ocurrió un deslizamiento de tierras sobre el río Paute en la zona de la estancia La Josefina, a cerca de 20 km de la ciudad de Cuenca. Cerca de 20 millones de metros cúbicos de material quedaron depositados en el lecho del río creando un dique natural.

Las aguas empezaron a subir produciendo inundaciones aguas arriba de La Josefina, constituyendo una grave amenaza para el resto del vale por el peligro eminente de rotura del dique natural. Dada la emergencia de la situación, las autoridades nacionales decidieron escavar un aliviadero para regularizar, en la medida del posible, el nivel del embalse y el volumen de descarga.

En finales de Abril, las aguas llegaron a la cresta del aliviadero y, el 1 de Mayo, el caudal descargado creció rápidamente habiéndose iniciado un proceso de erosión regresiva, originando una inundación de grandes proporciones que alcanzó un caudal máximo estimado en 8 000 m³/s. La crecida arrasó el vale aguas abajo, destruyendo todos los puentes, desestabilizando grandes masas de terreno de los pendientes y alterando significativamente el lecho. Se admite que más de 100 personas perdieron la vida en la fase de deslizamiento, habiendo los prejuicios materiales sido evaluados en cerca de 150 millones de dólares (~ 1% PIB del Ecuador).
Dado que el deslizamiento de La Josefina constituya un desastre natural de gran complejidad y que exigía un tratamiento multidisciplinar, la Unión Europea contrató un consorcio de consultores, que incluyó COBA, para prestar asistencia técnica al proyecto.

El programa se inició efectivamente en finales de 1996, siendo COBA responsable por la asistencia técnica en el ámbito de la estabilización de las pendientes, controlo de la erosión y en la reconstrucción de puentes. En este ámbito, se realizó el análisis de la estabilidad de los pendientes del vale del río Paute y se desarrolló un estudio específico para la estabilización de los taludes de La Josefina bien como estudios semejantes para otros grandes deslizamientos.

En paralelo, COBA analizó y siguió la realización de los estudios previos y de ejecución de puentes, canales y puentes-canales, emitió pareceres técnicos y realizó al estudio de las obras de protección de carreteras. Realizó también el proyecto del puente definitivo de La Josefina, ubicado aguas abajo del puente provisorio en el pie del talud de Cerro Tamuga.